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¿Cómo diseñar con el agua en lugar de luchar contra ella?

Memorias del agua
2021 – Rionegro, Colombia

Reconocimientos:

Holcim Awards 2023 – Premio Acknowledgment Latinoamerica

Bienal Internacional de Santa Cruz – Primer Puesto Proyecto Internacional

Salones Regionales de Arquitectura

Premio Lápiz de Acero

Memorias del Agua es una propuesta de parque lineal para el río Negro, en Rionegro, Antioquia. El proyecto resignifica el territorio al reconocer el agua como una oportunidad para vincular las dinámicas ecológicas del paisaje con la vida urbana. A través de infraestructura anfibia, restauración ecosistémica y programas culturales, plantea una nueva forma de encuentro entre la ciudad, el río y sus habitantes.

¿Cómo intervenir un espacio público donde la inundación forma parte de la dinámica permanente del territorio? En 2021, la Alcaldía de Rionegro convocó el Concurso Público Nacional de Anteproyecto Urbanístico, Paisajístico y Arquitectónico para el Parque Lineal del Río Negro. Entre 17 propuestas, el equipo del que hizo parte TAP obtuvo el primer premio con una idea central: comprender el río y aprender a coexistir con sus ciclos.

El polígono de intervención presenta una condición hídrica determinante: cerca del 70% de su superficie puede inundarse durante eventos con un periodo de retorno de cien años. Esta realidad se convirtió en la principal estructura de decisión del proyecto y definió su organización espacial, técnica y ambiental.

Los estudios permitieron comprender la relación entre la dinámica natural del río y las transformaciones acumuladas en el territorio. La urbanización, los rellenos y la fragmentación del ecosistema modificaron progresivamente sus condiciones ambientales. A este panorama se sumaron la regulación de las rondas hídricas, los recursos disponibles y la articulación de expectativas institucionales y comunitarias diversas.

Frente a este escenario, la propuesta convierte la inundación en una condición generativa. El proyecto diseña espacios capaces de recibir el agua, hacer visible su presencia y recuperar su papel dentro de la identidad local. El parque acompaña las crecientes y conserva la continuidad, la seguridad y el sentido colectivo durante sus distintas transformaciones.

Esta visión se desarrolla mediante tres principios complementarios: Re-Conciliar, Re-Memorar y Re-Adaptar. Juntos articulan las dimensiones ecológica, cultural y técnico-espacial del proyecto, desde la escala territorial hasta la experiencia cotidiana de cada recorrido.

Re-Conciliar propone fortalecer la relación entre la dinámica natural del río y la presencia urbana. La estrategia recupera suelos transformados, consolida los biotopos del corredor fluvial y restablece las cadenas ecológicas, creando condiciones favorables para el retorno y la permanencia de la fauna nativa.

Re-Memorar reconoce la memoria como un vínculo esencial entre la ciudad y el río. El parque funciona como un espacio de educación, cultura y experiencia, donde el agua conecta la historia ambiental de Rionegro con las formas futuras de habitar su territorio.

Re-Adaptar traduce estas ideas en una infraestructura anfibia, flexible y de intervención contenida. Senderos elevados, plataformas y espacios inundables permiten que el agua llegue, cubra y descubra distintas superficies. La variación del paisaje se convierte así en una de las experiencias más significativas del parque.

El desarrollo de la propuesta se apoyó en una lectura integral del territorio. Los análisis hidrológicos confirmaron la importancia de conservar espacio para las crecientes, mientras los estudios de suelo y vegetación permitieron reconocer las transformaciones acumuladas. La identificación de unidades de paisaje y el trabajo participativo con actores locales revelaron las diferencias internas del polígono y orientaron respuestas específicas para cada contexto.

Esta comprensión permitió entender que el lugar no podía abordarse mediante una solución homogénea. Cada sector presentaba condiciones ambientales, espaciales y sociales particulares que exigían estrategias diferenciadas, pero articuladas dentro de una visión común. En lugar de imponer una nueva lógica sobre el territorio, el proyecto buscó reforzar sus dinámicas naturales y potenciar los valores existentes mediante intervenciones de baja transformación.

A partir de este diagnóstico, el proyecto adoptó una estructura permeable y sensible a la dinámica hídrica. La propuesta tomó forma como un parque inundable compuesto por ámbitos diferenciados, capaces de responder a distintas condiciones de paisaje, movilidad y uso, mientras mantienen la continuidad territorial.

La Alameda Patrimonial articula el parque con el centro fundacional de Rionegro. Este tramo fortalece el encuentro entre historia, cultura y naturaleza, e incorpora espacios como el Jardín de la Memoria y el Jardín de las Placentas, donde el paisaje hídrico se vincula con las prácticas y memorias locales.

El Malecón Deportivo transforma el borde próximo al estadio Alberto Grisales y al coliseo Iván Ramiro Córdoba en un frente de agua activo y accesible. La intervención conecta la infraestructura existente con el río y convierte este sector en un escenario abierto para el encuentro y la actividad urbana.

La Alameda Jardín constituye el ámbito de mayor inmersión ecológica. Concebida como un paseo de contemplación, reúne programas anfibios como el Agua y el Tiempo, el Agua Escultora, los Santuarios de Ribera, el Ágora de Agua y las Casas de la Lluvia. Cada uno permite observar los ciclos, movimientos y transformaciones producidos por el agua.

Durante el proceso, las decisiones se afinaron mediante revisiones técnicas, recorridos y diálogos con la comunidad. Se priorizaron soluciones permeables y compatibles con la expansión del cauce, precisando recorridos, cambios de nivel y relaciones entre áreas blandas y construidas. La iluminación también considera cuatro usuarios del parque el río, la ciudad, la fauna y las personas mediante intensidades y horarios que favorecen las condiciones naturales de aves, anfibios e insectos.

La materialidad responde a esa misma lógica de adaptación. Los materiales fueron seleccionados por su resistencia a la humedad, su capacidad de infiltración y su coherencia con el paisaje de Rionegro. Del 25% del suelo destinado a urbanismo, el 93% conserva su capacidad de absorción. Piedra laja, royal veta, maderas nativas tratadas y concretos pigmentados construyen una paleta cálida, legible durante los periodos secos y las crecientes.

Los resultados integran dimensiones hídricas, ecológicas, sociales y técnicas. La revegetación con especies nativas busca restituir hábitats para las 21 especies de fauna registradas, mientras el proceso participativo incorpora la memoria local como argumento de diseño. Con una ocupación arquitectónica del 2 %, los senderos palafíticos, miradores y programas anfibios transforman profundamente la experiencia del corredor fluvial.

Memorias del Agua demuestra cómo una condición hídrica puede convertirse en una oportunidad para construir identidad paisajística. Al comprender los ciclos del río y diseñar con ellos, el proyecto recupera el corredor ecológico, fortalece la relación de la ciudad con el agua y propone un espacio público capaz de transformarse y conservar su habitabilidad.

¿Está pensando en un proyecto urbano o paisajístico que responda de manera real a las condiciones del territorio? Conversemos.

FICHA TECNICA

Ciudad: Rionegro, Antioquia

País: Colombia

Año de Finalización: 2021

Área construida: 350.000 m2

Cliente: Público – Alcaldía municipal de Rionegro

Estado: Construido

Categoria: Urbanismo, Concursos

Aliados: Estudio COSME, Rojas Arquitectos, Geográfica Sur

Equipo de Trabajo: TAP Arquitectura

Fotografías: ZUM Studio

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